Ganadería sostenible y protección del agua, las apuestas de los indígenas en Cauca

Medio: El Espectador
Fecha: 19 02 2016

Comunidades ancestrales adelantan proyectos para proteger y conservar los recursos hídricos y los páramos, así como para generar seguridad alimentaria.

En las montañas del suroeste de Colombia, una zona golpeada durante décadas por el conflicto armado, familias indígenas se han comprometido a proteger las cuencas que alimentan al río Cauca, la segunda fuente hídrica en importancia del país que abastece a 3,5 millones de personas.

Con proyectos de ganadería sostenible y cultivos que les permiten abastecer a sus comunidades, integrantes de la etnia Nasa están cambiando la historia de poblaciones como Tacueyó y Santo Domingo, en el municipio de Toribío, departamento del Cauca.

En Tacueyó, que entre noviembre de 1985 y enero de 1986 fue escenario de la muerte de 164 miembros de las Farc a manos de dos de sus compañeros, y Santo Domingo, célebre por haber acogido en 1990 la firma de la paz entre el Gobierno y la hoy extinta guerrilla del Movimiento 19 de Abril (M-19), la realidad hoy por hoy es otra.

“Desde hace muchos años venimos apuntándole fuerte a la conservación, porque ya estamos sintiendo que hoy la guerra es por el agua”, dijo a Efe el consejero mayor, Esneyder Gómez, quien representa el Plan de Vida Proyecto Nasa ante la Asociación de cabildos Indígenas del Norte del Cauca (ACIN).

Con el apoyo del Fondo Agua por la Vida y la Sostenibilidad (FAVS), liderado por la Asociación de Cultivadores de Caña de Azúcar de Colombia (Asocaña), la cervecera Bavaria, la asociación de usuarios de aguas del río Palo y entidades públicas y privadas, los indígenas han puesto en marcha alternativas de producción ganadera amigables con el ambiente y que duplican la producción.

“Se logró que los ingenios azucareros entendieran que es importante que nosotros aquí arriba en la montaña cuidemos el medio ambiente para que ellos allá abajo puedan producir”, explicó Gómez.

Mediante esta iniciativa 1.297 hectáreas de “ganadería extensiva han hecho su tránsito para ser consideradas amigables con el medioambiente”, explicó el director del Fondo, Pedro Moreno, sobre este proyecto que beneficia a más de tres millones y medio de personas en los departamentos de Cauca, Valle del Cauca (suroeste) y Risaralda (centro).

El proyecto permite que un campesino ya no requiera grandes extensiones de tierra para el pastoreo del ganado, que se distribuye en pequeños terrenos delimitados con cintas electrificadas para evitar que los animales se dirijan a los páramos o contaminen los cauces cercanos.

El ganado se beneficia asimismo de pastos sembrados en cada terreno para mejorar la nutrición y el engorde e incrementar la producción de leche.

Antes de comenzar a trabajar con el FAVS, “si ordeñábamos cinco vacas se sacaban 15 litros de leche. Ahora de una sola vaca se sacan entre 20 y 22 litros”, destacó el comunero Rodrigo Ocampo.

El FAVS, considerado el programa de conservación de cuencas hidrográficas más importante de Colombia, ha capacitado a 2.165 personas en el manejo de los recursos naturales a lo largo del río Cauca, que atraviesa de sur a norte el territorio colombiano.

En este plan, que nació en 2009, ya se han invertido más de 21.900 millones de pesos (unos 10 millones de dólares).

El propósito fundamental del programa, ahondó Moreno, “es proteger y conservar los recursos hídricos y los páramos, así como generar seguridad alimentaria para los pobladores y orientar la reconversión ganadera”

Además de leche, estas comunidades ancestrales han logrado que en la zona de Tacueyó y en comunidades aledañas se fortalezca El Tull (huerta casera para seguridad alimentaria) con cultivos como maíz, cebolla, arvejas, plantas aromáticas, medicinales y otros productos de su dieta básica.

Datos del FAVS indican que de 2010 a 2015 se han protegido 9.795 hectáreas, hay 778 nacimientos de agua conservados, 766 kilómetros con aislamientos de bosques ribereños, bosques nativos y riberas de corrientes de agua, y 311.573 árboles de especies nativas sembrados.

También el Fondo ha beneficiado directamente a 1.531 familias e indirectamente a 18.000, al tiempo que ha fortalecido a 37 organizaciones comunitarias y se han realizado 363 proyectos productivos.

Con el entusiasmo por los primeros frutos recogidos, a largo plazo se espera que este programa contribuya al fortalecimiento del Gobierno local y al desarrollo integral y sostenible de los valores del pueblo Nasa.

Nota tomada de:
http://www.elespectador.com

Redimensionar fuentes
Contraste