HUILA, ‘BLANCO FÁCIL’ PARA LAS INUNDACIONES

Medio: Diario del Huila
Fecha: 10 06 2016

Según el Instituto Geográfico Agustín Codazzi, IGAC, el Huila se encuentra entre los 24 departamentos que albergan suelos susceptibles a inundaciones. Las zonas más vulnerables en la región son las aledañas a la Represa de Betania, rio Magdalena en el sur y los ríos Páez y La Plata.

Una alerta temprana lanzó el Instituto Geográfico Agustín Codazzi, IGAC, para tener en cuenta en departamentos como el caso del Huila donde según un estudio de la entidad, hay zonas vulnerables a las fuertes inundaciones.

Según el informe del IGAC, las zonas más susceptibles en la región son las aledañas al embalse de Betania y a los ríos Magdalena en el sur del departamento y también las zonas de influencia a los afluentes del río Páez y el río La Plata.

Los agricultores y habitantes deben estar atentos a las crecientes de los ríos en mención y prender las alertas frente a la próxima temporada de lluvias y la llegada de La Niña.

Vulnerabilidad

Por su ubicación geográfica y su geología, Colombia es un país propenso y susceptible a los desastres naturales. Así lo demuestran los derrumbes, inundaciones y desbordamientos de los ríos en época de lluvias, y el constante miedo y pánico a los temblores, terremotos y erupciones volcánicas.

Las cifras ratifican aún más este panorama con olor a desastre. Según el Instituto Geográfico Agustín Codazzi, de las 114 millones de hectáreas con las que cuenta el país, el 24,4 por ciento presenta algún tipo de susceptibilidad o amenaza; es decir, que 27,8 millones de hectáreas tienen suelos característicos para presentar fenómenos de remoción en masa, inundaciones o actividad sísmica y volcánica.

Dentro de este paquete, el 2,5 por ciento corresponde a suelos susceptibles a las inundaciones, los cuales abarcan un total de 2,9 millones de hectáreas.

Bajo ‘lupa’

Explicó Juan Antonio Nieto Escalante, director general del IGAC, que estos terrenos deben estar bajo la lupa de las autoridades encargadas de la prevención del riesgo, ya que debido a la temporada de lluvias y las altas probabilidades de que se presente el Fenómeno de La Niña a finales del segundo semestre en el país, “los hace aún más susceptibles a presentar trágicas inundaciones, lo que conlleva a pérdidas materiales, económicas y de vidas humanas”.

Agregó que “los suelos susceptibles a inundación están ubicados en las cuencas media y baja de los principales afluentes del país, especialmente en áreas localizadas en el paisaje de planicie, la región Caribe y los valles interandinos de los ríos Cauca, Magdalena, Sinú, San Jorge, Bogotá, entre otros. Además de ser vulnerables a padecer de desbordamientos, también se pueden desencadenar derrumbes y remociones en masa, como la tragedia presentada hace un año en el municipio de Salgar, que le arrebató la vida a 78 personas”, apuntó Nieto Escalante.

Alertas tempranas

El IGAC indicó que 24 departamentos del territorio deben prender las alarmas por contar con este tipo de suelos inundables en algunos de sus territorios: Antioquia, Atlántico, Arauca, Bolívar, Boyacá, Caldas, Caquetá, Casanare, Cauca, Cesar, Chocó, Córdoba, Cundinamarca, Huila, Magdalena, Meta, Nariño, Norte de Santander, Quindío, Santander, Sucre, Tolima, Valle del Cauca y Vichada.

“Además de ser vulnerables a las inundaciones, algunas zonas cercanas a los cuerpos de agua cuentan con otro atenuante: son terrenos donde se ha asentado la población más vulnerable, lo que aumenta el riesgo al desastre. Estos terrenos no son aptos para el uso habitacional, razón por la cual, las autoridades deben prender las alarmas y advertir a las personas que allí habitan sobre las consecuencias que podrían padecer en la actual temporada de lluvias”, dijo Juan el director general del IGAC.

Según la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, a la fecha, se han registrado 391 eventos en el país relacionados con el invierno: 156 inundaciones, 107 deslizamientos, 92 vendavales, 22 crecientes súbitas, 4 tormentas eléctricas, 5 avalanchas, 3 avenidas torrenciales y 2 granizadas; el saldo de personas fallecidas es de 21.

Vulnerabilidad Andina

De los 10 departamentos que conforman la región Andina, solo Risaralda se salva de contar con suelos bajo amenaza de inundación.

En Tolima, deben estar en alerta algunos terrenos por donde pasan los ríos Magdalena, Tetuán, Saldaña, Cucuana, Coello y Cunday; en Caldas, la zona nororiental que limita con Cundinamarca; y en Quindío las inmediaciones de los ríos Barragán y La Vieja.

Antioquia es uno de los más críticos. Alberga este tipo de terrenos en todo el paso del río Magdalena en su límite oriental, en zonas aledañas al río Nechí en el nororiente, en inmediaciones de los ríos San Juan (en el norte), Cauca, Porce, Murrí, Penderisco, San Juan, Medellín, Ité, Amparradó, Mulatos, Tamar y Cimitarra; y en terrenos cercanos al embalse El Peñol.

Toda la cuenca del río Bogotá en Cundinamarca es susceptible a las inundaciones. Igualmente, terrenos cercanos a los ríos Negro en la parte noroccidental, Magdalena, Humea, Guavio y Guacavía, toda la frontera suroriental con el Meta y las inmediaciones de la laguna de Fúquene.

La zona occidental del departamento de Santander que limita con el río Magdalena alberga suelos inundables, al igual que zonas de los ríos Ermitaño, Carare, San Juan, Suárez, Opón, Sogamoso y Lebrija.

Boyacá tiende a la inundación en los alrededores de Tunja, en el paso de los ríos Magdalena, Suárez, Negro y Ermitaño, en la frontera con la Laguna de Fúquene, y en algunas zonas de frontera del nororiente por los ríos Margua y Bojabá.

La zona fronteriza con Venezuela en inmediaciones de los ríos Táchira, Margua, Zulia, Pamplonita, Sardinata, Río de Oro, Catatumbo y Tarra, conforman las áreas de amenaza en Norte de Santander.

Según el Instituto Geográfico Agustín Codazzi, IGAC, el Huila se encuentra entre los 24 departamentos que albergan suelos susceptibles a inundaciones. Las zonas más vulnerables en la región son las aledañas a la Represa de Betania, rio Magdalena en el sur y los ríos Páez y La Plata.

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